Manos a la brocha por la educación de Mandela

Manos a la brocha por la educación de Mandela.

Trabajadores de la empresa hicieron equipo con estudiantes, profesores y vecinos de Nelson Mandela para pintar cinco aulas que beneficiarán a más de 200 estudiantes de la Institución Educativa Bertha Suttner.

Cada vez que llovía muy fuerte en Nelson Mandela, Elizabeth Arroyo, de 15 años y estudiante de décimo grado, debía refugiarse con sus compañeros en otra sede del colegio Bertha Suttner, donde los esperaba otro problema: en qué sitio terminar la clase. Ese era el padecimiento en invierno, pero en verano, que es la mayor parte del año, el problema era el calor, insoportable por la insuficiencia de ventiladores.

Con esfuerzo, las religiosas de la Fundación Madre Elfride, que administran tres colegios en Nelson Mandela, invirtieron en el relleno de parte del lote para frenar la inundación y reconstruir cinco salones para atender a por lo menos 200 jóvenes por jornada. A esa iniciativa se sumó la Fundación TenarisTuboCaribe que dotó las aulas de puertas, ventanas, redes eléctricas y ventiladores.

Sólo hacía falta la pintura, y de eso se encargaron 30 voluntarios de Tenaris, quienes junto a Elizabeth, otros compañeros de clase, profesores y vecinos dieron una mano para dejar listas las aulas de clase.

“Tuvimos que levantar la base sobre la que estaban los salones porque se inundaban y nos tocaba dar clases en los pasillos, ahora están seguros y con abanicos, y gracias al esfuerzo de todos, listos para recibirnos”, contó Elizabeth, quien celebra que en adelante tendrán un mejor ambiente para estudiar.

La jornada de pintura estuvo pasada por agua, pero eso no desanimó a los voluntarios y vecinos, que desde las 8 a.m. se repartieron en grupos de 10 personas por salón y a ritmo de champeta y reguetón se dedicaron a mezclar pintura, empapelar pisos y ventanas y ponerse “manos a la brocha”.

“Antes de comenzar inspeccionamos, identificamos riesgos y revisamos las escaleras para trabajar en condiciones de seguridad. Fue una jornada muy alegre y de mucha integración con los estudiantes y vecinos”, contó Héctor Montes, de Aseguramiento de la Calidad. “El aporte de los voluntarios y de la Fundación es importante para la comunidad, especialmente para los jóvenes que tendrán un ambiente académico más adecuado”, agregó.

Su compañera Kelly Blanco, de Control de Calidad, destacó la importancia de que la empresa trabaje de la mano con sus vecinos para ayudarlos a crecer. “Esto nos permite conocer mejor los problemas de la comunidad y participar en la solución, apoyar al futuro del barrio, que son sus jóvenes”, dijo.

Junto al personal de Calidad estuvieron trabajadores de FACU, Tratamientos Térmicos, Administración y Finanzas, algunos de ellos acompañados por sus hijos.

El impacto de las obras y de la jornada en general es significativo para la comunidad, reconoció la religiosa Mirta Silva, rectora del colegio, ya los salones nuevos ayudan a descongestionar las aulas donde se imparten los cursos de la Media Técnica, la única escuela de este tipo en un barrio que tiene más de 20 sectores, donde viven más 40.000 personas.

Los colegios administrados por las religiosas atienden actualmente a más de 1.700 estudiantes y son apoyados por la Fundación TenarisTuboCaribe con sus programas Gen Técnico y Extraclase, para los cuales la empresa ha invertido además en infraestructura educativa.

Mónica Estévez, de la Fundación TenarisTuboCaribe, agradeció el trabajo de los voluntarios y comentó que el objetivo es aumentar la participación y concentrarla en el desarrollo de la sede en la que se trabajó el fin de semana, ya que falta la adecuación de la biblioteca y otras zonas que todavía tienen problemas.

La jornada de pintura terminó a las 12 del día con un almuerzo que integró a los voluntarios con los vecinos y los dejó comprometidos a seguir apoyando las mejoras de la comunidad.